Mis delicados ojos de Peluche se están viendo afectados últimamente por un nuevo tipo de contaminación, la contaminación visual. En cada pared me encuentro diversos elementos pegados, ya sea con celo, cinta o cola. En ellos se anuncian diversos actos, encuentros, charlas, propuestas, promesas.
Esta contaminación llega a tal extremo que los y las adolescentes no pueden más y se lanzan abrumados a arrancar estos objetos que perturban el medio ambiente.
Afortunadamente mi esencia peluchil está a salvo de los efectos de tal exceso de propaganda, al fin y al cabo no puedo votar. En Austria por ejemplo han decidido rebajar la edad del voto a los 16 años. ¿Dejarán dentro de poco los austriacos votar a los peluches?
Quizás es una apuesta por la madurez de los jovenes austriacos, quién sabe, o pretenden atraer a un grupo recién salido de o aún en la edad del pavo, más fácilmente manipulables y mucho más sensibles a la publicidad y la moda.
El candidato socialista de Pinto debe pensar igual que los parlamentarios austriacos y por eso visita a los alumnos de la ESO en los institutos para venderles su moto (bueno, éste no vende solamente la moto, te vende un completo "Espacio del Motor", con circuito de velocidad con universidad, museos, mall centers, hospital blablabla...).
Podemos librarnos de la contaminación siempre que no nos situemos detrás de un autobús. El otro día,montado en la ambulancia de AserPipo se lo decía al conductor: "¡Mira, están ahí, los de los carteles!". Un tal Juanjo decía algo desde la trasera del bus. Impresionante. Luego una muchacha rubia con pinta de ser del PP (tenía una gaviota azul al lado) y finalmente vimos otro autobús con un señor con bigote.
Apesar de tanta contaminación visual y aunque sea impropio de un peluche como yo, dejenme que les recuerde lo que señala Chomsky, citando a Russell, y seamos optimistas:
"lo principal que se necesita para hacer feliz al mundo es inteligencia. Y ésta es, al fin y al cabo, una conclusión optimista, porque la inteligencia es algo que puede fomentarse por conocidos métodos de educación"
( en Noam Chomsky, Conocimiento y libertad. Península Barcelona, 2007; pág 107)

1 comentario:
Hola Pipo
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